No me mueve mi DiosPara quererte
el Cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el Infierno tan temido,
para dejar por eso de ofenderte,
¡Muéveme mi Dios!
el verte clavado en esa cruz y
encarnecido. Muéveme ver tu cuerpo
tan herido y la agonía de tu muerte.
Muéveme, en fin,
¡De tal manera!, que si no hubiese
Cielo, Yo te amara, y si no hubiese
Infierno, te temiera.
De la memoria y en memoria de
Agüeda Elena Pavez Gómez (Yayita)
abuelita mia.